La Región tuvo una muy buena noticia acerca de su crecimiento económico durante el primer trimestre del presente año, un crecimiento del 5,5 % respecto del año anterior, fue una de las regiones que más creció. Pero, si se observa la tasa de desempleo, ésta no ha disminuido significativamente fluctuando aproximadamente en 9 %, donde se caracteriza la informalidad laboral cercana al 30%. Está claro que las empresas grandes están liderando el empleo estable y de calidad para la región como es el caso de las empresas mineras, portuarias y pesca.
Lamentablemente, las pequeñas y
medianas empresas absorben mano de obra en condiciones de mucha fragilidad como
es el caso del comercio ambulante, transportes informales, servicios sin red de
seguridad, lo que tiende a disminuir el bienestar que podría lograr la región.
El desafío que posee Tarapacá no
es crear empleo, sino que se debe enfatizar en la generación de políticas públicas
correctas para que las empresas puedan generar un proceso de formalización de contratos
de sus trabajadores, y que existan las condiciones para mitigar la informalidad
existente.
Entre las políticas públicas que
se pueden aplicar es generar un estándar regional de compra de empresas mineras
y compañías de tamaño considerable que operan en sectores comerciales,
servicios e industria que conformen una alianza profunda con los centros de formación técnica,
con un modelo de educación dual constructivista con la finalidad que la
formación satisfaga las necesidades de las empresas en el proceso de reclutamiento
y selección de personas, en lo posible que los estudiantes puedan ser formado
en un porcentaje significativo de su formación en la solución de los problemas en estas
empresas.
Esto debe ir más allá de mesas de
trabajo teóricas, deben tener un horizonte de largo plazo, para que la
formación de personas calificadas incorpore en los perfiles de egresos los
procesos de digitalización y autonomía que las empresas están incorporando en
sus actividades productivas y de servicios, este tipo de alianzas deberían estar
complementadas con escalonamiento de tipo tributario y laboral, para que las
empresas puedan ser parte relevante en la formación y contratación de personas.
Dr. Héctor Varas M.