La región de Tarapacá actualmente presenta las siguientes dificultades estructurales que han tendido a perpetuarse en el tiempo, y a su vez, implican frenos para su crecimiento y desarrollo.
En la producción regional, existe
una reducida diversificación entre los diversos sectores, la gran participación
de la minería en el PIB, y la industria que está muy interrelacionada con las
empresas mineras participan en un 37% de la actividad productiva, siendo
Tarapacá muy dependiente de la gran minería y de la evolución de sus mercados.
La agricultura posee una muy baja
participación en el PIB, si bien la región es desértica, la actividad puede
aumentar tanto para satisfacer el consumo nacional como la demanda externa,
para ello se requiere innovar continuamente en las tecnologías de regadío,
manejo de cultivos agrícolas en términos de nutrientes y plagas, innovación en
la producción de nuevos productos agrícolas y generar ofertas exportables como
lo hacen otras zonas desérticas en el mundo.
Los recursos hídricos son escasos
en la región tanto para el consumo como para los sectores agrícolas y mineros,
obliga a generar soluciones para lograr abastecimiento de agua, lo que
involucra generar soluciones tecnológicas para la captación de agua y
disponerlas para la Región, tales como: La combinación de varias técnicas (como
desalinización, innovaciones aplicadas al riego por goteo y reúso de aguas). Al
menos se tiene la cercanía al mar, que con disponibilidad de energía, financiamiento
e implementación de desalinizadoras permitirían una solución permanente, sin
perjuicio de tratar los impactos en el ambiente que genera esta posibilidad.
La pérdida de competitividad de
zona franca como centro de redistribución logística debido a la
internacionalización de los clientes de usuarios y el avance del marketing
electrónico han afectado a los movimientos operacionales del sistema.
La existencia de campamentos y
personas en condiciones de pobreza se ha agudizado por la inmigración no
regular, generándose campamentos complementado con delitos de trata de
personas, micro y narcotráfico, crimen organizado transnacional, robos, hurtos.
Muchos de los factores mencionados han ido precarizando gradualmente el empleo, mediante la contratación informal, especialmente en actividades asociadas al comercio y áreas de servicios.
Dr. Héctor Varas M. Académico consultor.